México20: Entrevistamos a Eduardo Ruiz Sosa

México20: Entrevistamos a Eduardo Ruiz Sosa

¿Qué te llevó a escribir?
Probablemente todo empezó como un juego. Quizá dejó de ser un juego cuando leí ciertos libros, o cuando conocí a ciertas personas, amigos, maestros, que fueron cambiando mi percepción del mundo, o más bien cambiaron mis habilidades para percibir el mundo. Antes, para mí, la escritura era una artesanía, libre de toda culpa. Hoy la escritura es algo que hace lazo, que hace símbolo, que une y separa, que convoca el encuentro con los demás. Creo que la escritura me enseñó a escuchar. La escritura y algunos amigos me enseñaron a escuchar. Lo que me haya llevado a escribir no es tan importante como el lugar a donde me ha llevado la escritura, que es el encuentro con los otros, la presencia y la ausencia de los otros.

¿Cual es (si la tienes) tu dinámica de trabajo a la hora de escribir una novela?
Empiezo tomando muchas notas. Siempre estoy tomando notas, y casi siempre escribo en un café. Escribo buena parte a mano, en cuadernos, y luego voy reescribiendo en la computadora. Llevo muchos cuadernos a la vez, trato de leer tanto como escribo, no creo que a la hora de la escritura haya que dejar de leer. Sobre todo leo poesía. Trato de escuchar algún disco que de alguna manera tenga, para mí, relación con lo que escribo, ya sea en el contenido de la letra o en el ritmo. Trazo un mapa de la vida de los personajes. Lo primero para mí son los personajes, sus vidas individuales, luego se encontrarán en la trama, cada uno con sus antecedentes. Ese mapa es como la caminata vital de los personajes, y dedico mucho tiempo a ese trazado. Escucho a la gente, veo a mi alrededor, leo en voz alta y corrijo mucho.

¿Cuales son tus referentes literarios?
La poesía de Gonzalo Rojas, de José Barroeta, de Antonio Gamoneda, de César Vallejo, de Roberto Juarroz. “Palinuro de México”, de Fernando del Paso; “Farabeuf”, de Salvador Elizondo; “Pedro Páramo”, de Rulfo; “El libro de la preguntas”, de Edmond Jabès, toda la obra de Danilo Kis, Clarice Lispector, Djuna Barnes, John Barth, Antonio Lobo Antunes. Estos son los libros a los que más regreso, los autores que más han influido en mi forma de entender la escritura, el lenguaje, la historia.

¿Qué estás leyendo ahora mismo?
“Nadie nos mira”, de Jose Luis Peixoto, escritor portugués. Y “Cuerpos”, de Max Rojas, poeta mexicano. Y algunas cosas de historia de América Latina, por el trabajo. La narrativa de Peixoto es, probablemente, la que más me ha cautivado de un escritor joven, contemporáneo: está llena de poesía, de imaginación, de personas vivas que, en los momentos más absurdos de sus más absurdas obsesiones, se parecen tanto a uno, a cualquiera de nosotros. Creo que eso define muy bien la escritura que a mí me interesa.

Más información sobre el proyecto en: www.hayfestival.com/mexico20

 

ENGLISH
What led you to write?
Probably it all started as a game. Maybe it stopped being a game when I read certain books, or when I met some people, friends, teachers who changed my perception of the world, or rather changed my ability to perceive the world. Before, for me, writing was a craft, free of any blame. Today, writing is something that loops around, which makes symbols that unite and separate, which convokes a meeting with others. I think that writing taught me to listen. Writing, and some of my friends, taught me to listen. What has led me to write is not as important as the place where writing has led me, that is the encounter with the other, the presence and absence of the other.

What is (if you have one) your working method when writing a novel?
I start by taking copious notes. I’m always taking notes, and I almost always write in a cafe. I write a lot by hand in notebooks, and then rewrite on the computer. I have many notebooks at once, I try to read as much as I write, and I do not think that at the time of writing I have to stop reading. Mostly, I read poetry. I try to listen to an album that somehow has a connection to what I am writing, whether in the lyrics or the rhythm. I trace a map of the characters’ lives. The first thing for me is the characters, their individual lives, then they will appear in the plan, each with a background. That map is like the progress of the central characters, I spend a lot of time on it. I listen to people, I look around me, I read aloud and I make a lot of corrections.

What are your literary influences?
The poetry of Gonzalo Rojas, José Barroeta, Antonio Gamoneda, César Vallejo, Robert Juarroz. Palinuro of Mexico, Fernando del Paso; Farabeuf, Salvador Elizondo; Pedro Paramo, Rulfo; The Book of Questions, Edmond Jabes, all the work of Danilo Kis, Clarice Lispector, Djuna Barnes, John Barth, Antonio Lobo Antunes. These are the books that I come back most, authors who have influenced my understanding of writing, language, history.

What are you reading right now?
Nadie nos mira, by Jose Luis Peixoto, a Portuguese writer. And Cuerpos, by Max Rojas, a Mexican poet. And some things about the history of Latin America, for the job. Peixoto’s fiction has captivated me more than that of any other young, contemporary writer: it is full of poetry, imagination, living people who in the most absurd moments of their most absurd obsessions, are so similar to all of us. I think that defines the writing that interests me very well.