El hombre bueno no teme a la oscuridad (por Marcel Ventura)

El hombre bueno no teme a la oscuridad (por Marcel Ventura)

Yo es que quería decirte, Cartagena, que entre las olas de La Boquilla y las casitas de La Perla he guardado siempre el aire de las noches que respiramos juntos. Decirte que San Juan y tú son dos fotos de una misma nostalgia y que ahora que vuelvo a ti las carimañolas son también alcapurrias y la calle Sol termina en la plaza Fernández de Madrid.

 

Y sabes, Cartagena, que me agotas tanto como te añoro porque la pasión está hecha de verdades opuestas. Que llevas bótox de hotel boutique y el maquillaje se te corre entre los precios de una cerveza que vale lo que tus aceras orinadas. Que heroicos solo son los muy tuyos, tan frente en alto en estos tiempos de inflación, pero que jamás vamos a pelear tú y yo, Cartagena: somos dos viejos amantes que vuelven a la cama a pesar de las arrugas nuevas y las mañanas insoportables de tiempo ha.

 

Dicen que estos días vinimos a honrar el pensamiento, Cartagena, que el Premio Nobel de los calcetines rotos nos va a enseñar a comer arepagüevo, pero ya no me creo ese cuento, ¿sabes? Digo, aquí están los escritores, están los músicos y los actores y los cineastas, no creas que no, solo digo que el Caribe es más grande que todos y hoy tú eres capital del mar como al mismo tiempo lo son La Habana, San Juan, Araya.

 

Yo, también lo sabes, vine con la excusa de las charlas nomás para invocar al Joe Arroyo este domingo, porque donde suena su voz suena la de Guachi Meléndez y a su vez suena la de Ismael Rivera como santo protector.  Por eso andaremos cada una de estas noches con la espalda en la nuca y al tiempo que rompamos tus amaneceres nos verás con los ojos hinchados y los párpados caídos. Y estaremos vivos, Cartagena, vivos como dioses de este olimpo invertido donde los libros parecen importar un rato y los malos tienen corazón. Y seremos indestructibles, Cartagena, porque solo duran las murallas que se desgastan por las razones adecuadas hasta desaparecer.

 

Seremos fantasmas del futuro porque la razón es solo eso. Y creeremos que somos felices y es posible que por uno o dos segundos lo seamos. Y los nuevos se irán a sus casas con la noticia de tus fachadas encendidas y los viejos seguiremos cantando ando sin miedo en mi soledad. Y miraré ese edificio donde me viste muchas veces, Cartagena, y aunque nadie me espere le diré los míos déjenme irme que es muy tarde ya.

 

Marcel Ventura está participando en las siguientes charlas:

[22] 12:30 – 13:30. Viernes, 29 de enero 2016 Teatro Adolfo Mejía

Alessandro Baricco en conversación con Marcel Ventura

[65] 10:30 – 11:30. Domingo, 31 de Enero 2016 Centro de Cooperación Española (Salón del Rey).

Otras formas de escritura. William Ospina en conversación con Marcel Ventura

 [74] 15:30 – 16:30. Domingo, 31 de Enero 2016 UNIBAC.

El sentido de la belleza. Arnoldo Kraus, Piedad Bonnett y Melba Escobar en conversación con Marcel Ventura