México20: Entrevista a Carlos Velázquez

México20: Entrevista a Carlos Velázquez

¿Qué te llevó a escribir?

la escritura nunca es una vocación. es un accidente. que después se disfraza de vocación. en mi caso la escritura no fue una opción. simplemente no tenía elección. nací en un barrio bravo. y sólo existían dos caminos, convertirme en maleante o convertirme en maleante. no cuento con la pasividad necesaria para volverme un cero a la izquierda. durante un tiempo el deporte fue una oportunidad, incluso pensé en que sería beisbolista profesional. pero mi vista me traicionó. el único crecimiento posible entonces para mí era a través de los libros. y fue consumarme como lector lo que me orilló a la escritura. no suelo romantizar con el acto de escribir, pero era o escribir o ser carne de prisión.

¿Cual es (si la tienes) tu dinámica de trabajo a la hora de escribir una novela?

existe una diferencia abismal entre escribir una novela y escribir una estupenda novela. escribir una buena novela puede destruirte. en el mejor de los casos mata una parte de ti. con frecuencia uno cree que redactar una novela es una liberación. pero es una mentira. te aleja todavía más del mundo. no por encerrarte a escribirla. porque te vuelve animal de una especie diferente. un animal que ni siquiera puede convivir con los de su propia especie. hasta ahora sólo he escrito una novela. a la que le he dedicado cuatro años de mi vida. es una sensación horrible. como tener hipo ininterrumpidamente cuatro años. no sé si sea buena, pero en definitiva a trastocado todas mis relaciones. no cuento con una dinámica, mi proceso creativo consiste en lidiar con el dolor insoportable que significa tratar de aliviar quitarte de encima la ambición de construir la gran historia.

¿Cuales son tus referentes literarios?

los referentes se modifican constantemente. depende del momento por el que se atraviesa. pero los que considero más afines a mi espíritu y que permanecen siempre son fogwill, jim thompson, rubem fonseca, hunter s. thompson, lou reed, bob dylan y tony soprano. por supuesto que existe una lista inmensa por agregar, pero siempre redundo en estos. creo también mucho en los referentes vivenciales. en aquellas personas que conocí antes de alcanzar la madurez y que me marcaron profundamente. como un asaltante de bancos con el que solía jugar basquetbol o un amigo mío que se suicidó durante una cold turkey que le ocasionara la heroína. de esas personas aprendí cosas que después pude aplicar en el campo de la literatura. la bibliografía sólo es una parte de lo que te conforma como narrador. así como el lenguaje escrito es son sólo uno de los elementos que conforman un estilo. un buen estilo por lo general tiene como trasfondo una vida que ha observado o experimentado grandes dosis de violencia.

¿Qué estás leyendo ahora mismo?

desde hace tiempo que dejé de ser un lector ordenado. esto lo aprendí de Henry Miller. que era un lector promiscuo. en el presente estoy releyendo “agosto” de Rubem Fonseca, “El último dinosaurio” de Hunter S. Thompson y “Los muertos” de Jorge Carrión, y leo “La revuelta del pueblo cucaracha” de Óscar Zeta Acosta, los “Cuentos completos” de Carson Mccullers, “Hombres fuera de serie” de Brett Martin, el “Malleus Maleficarum” (un tratado medieval para mantener a las brujas a raya), el libro de Gustavo Bove de entrevistas a Cerati y el libro de Daniel Johnston de sus dibujos.

Más información sobre el proyecto en: www.hayfestival.com/mexico20

 

ENGLISH
What led you to write?
Writing is never a vocation, it is an accident that is disguised as a vocation afterwards. In my case, writing was not an option, I simply had no choice. I was born in a tough neighborhood and there were only two ways out: become a villain or become a villain. I do not have the necessary passivity to make myself a nobody. For a time, sport was an opportunity, I even thought I would become a professional baseball player. But my sight let me down. After that, the only possible growth for me was through books. And it was consuming myself as a reader that drove me to write. I do not often romanticize the act of writing, but it was either writing or time in prison.

What is (if you have one) your working method when writing a novel?
There is a huge difference between writing a novel and writing a great novel. Writing a good novel can destroy you. In the best case scenario, it kills a part of you. It is often believed that writing a novel is a liberation, but that is a lie. It takes you even further away from the world. Not because you shut yourself in to write it, but because it makes you an animal, it turns you into a different species. An animal that cannot even live with its own kind. So far I’ve only written one novel, to which I have devoted four years of my life. It is a horrible feeling. It is like having hiccups non-stop for four years. I don’t know if it’s a good one, but it has ultimately upset all my relationships. I do not have a method, my creative process is to deal with the excruciating pain involved in shaking off the ambition to write a great story.

What are your literary influences?
My references are constantly changing, depending on the time I am going through. But those I consider most relevant to my spirit and which always stay with me are Fogwill, Jim Thompson, Rubem Fonseca, Hunter S. Thompson, Lou Reed, Bob Dylan and Tony Soprano. Of course, there is a long list to add, but I always repeat these names. I also believe a lot in those people from our lives. In those whom I knew before maturity and who marked me deeply. Such as a bank robber with whom I used to play basketball or a friend of mine who committed suicide during a cold turkey caused by heroin. I learned things from these people that later could be applied in the field of literature. Literature is only a part of what shapes you as narrator. And written language is just one of the elements of a style. Good style usually has as its background a life that has seen or experienced large doses of violence.

What are you reading right now?
I stopped being an ordained reader a long time ago. I learned that from Henry Miller, who was a promiscuous reader. Right now, I’m re-reading Rubem Fonseca’s “Agosto”, Hunter S. Thompson’s “El último dinosaurio” and Jorge Carrion’s “Los muertos”, and I am also reading Oscar Zeta Acosta’s “La revuelta del pueblo cucaracha”, the complete tales of Carson McCullers, Brett Martin’s “Difficult Men”, the “Malleus Maleficarum” (a medieval treatise used to keep witches at bay) and Gustavo Bove’s book of interviews with Gustavo Cerati.